Dormitaba con los auriculares puestos escuchando DownTown por Petula Clark.
La tarde era calurosa y sus ojos se abrían cada tantos minutos y miraban la puerta de la celda.
El oficial lo miró y sonrió, apoyando el brazo izquierdo en la pared.-
Le dijo: "Como se encuentra para irse Asconegui? "Recordó lo que su mujer le había dicho tiempo atrás": " Te avisarán de tu libertad cuando ni estés pensando en ella" y de veras que estaba durmiendo cuando se desperto sorpresivamente y escucho al oficial.
Se incorporó en la cama y le contesto : " Bien, muy bien".
- "Apronte sus cosas que en un ratito lo llevan a firmar al Juzgado"..continuó sonriendo el oficial Indarte.
-Su pieza se lleno de abrazos, sonrisas y risas, palmadas en la espalda y deseos de ventura.
Acompañado por sus compañeros temporales salió hasta la reja madre donde esperaron un rato a que les abrieran, nuevos apretones de manos, abrazos, cantos de despedida, emoción derramada y esperada durante mucho tiempo.
Cargó sus dos bolsos en la camioneta y subió en la parte trasera del furgón, puso su mochila entre los pies y se sentó pegado a vidrio trasero.
- Dos agentes lo llevarían al juzgado, a 30 kilómetros de allí.
La camioneta se movió y vió por última vez las paredes, rejas y alambradas de PAC..... Miró su reloj, justo cuando cruzaron el portón de entrada, eran las 16 y 10.
Por el vidrio observó y pudo contar muchas manos que se agitaban despidiéndolo... desde adentro de la alambrada.-
9 ago 2008
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